Steve Jobs es el anti-Cher. En sus conciertos en Las Vegas, Cher y sus bailarines tienen hasta 140 cambios de vestuario; Jobs tiene un conjunto para todas sus apariciones. En sus presentaciones, Jobs siempre viste un suéter negro de cuello alto, vaqueros azules descoloridos, y zapatillas blancas. Siendo más específicos, viste un suéter St. Croix, unos Levi's 501 y unas zapatillas de running New Balance. Nada de ello importa demasiado, porque no vas a vestir como él. Él puede ir así vestido porque es Steve Jobs y tú no. En serio. Cuando eres una leyenda de los negocios que ha reinventado por completo la industria de los ordenadores, puedes presentarte en público de casi cualquier forma que quieras.
A pesar de que mucha gente está acostumbrada al atuendo del suéter negro y los vaqueros (hasta los dibujantes de Los Simpsons vistieron al personaje de Jobs con vaqueros y suéter en un episodio en 2008), Jobs no siempre ha vestido así. Cuando era un joven decidido a ser tomado en serio por inversores y el gran público, vestía mucho más conservadoramente. El Jobs de 1984 era muy diferente al Jobs de 2009. La primera portada de la revista Macworld en Enero del 84 mostraba a Jobs erguido detrás de un escritorio con 3 de los Macintosh originales. Jobs vestía un traje marrón de raya diplomática, corbata marrón a juego, y camisa blanca. Sí, Jobs vistió raya diplomática. Cuando presentó el primer Macintosh aún vistió un conjunto aún más conservador con camisa blanca, pantalones grises, americana abotonada azul oscura y pajarita verde. ¡Imaginaros a Jobs con pajarita! Sucedió.
Jobs es inteligente. Su armario siempre ha reflejado el líder en el que quería convertirse. Era muy consciente de la impresión que la ropa puede dejar en las personas. En la época en la que estuvo apartado de Apple, tenía que presentar NeXT (su nueva compañía) a inversores de Bank of America. Dan Lewin, su director de marketing, apareció en casa de Jobs en vaqueros para acompañarle a la reunión. Jobs salió vistiendo un caro traje Brioni de Wilkes Bashfort. "Hey," dijo Jobs, "hoy vamos al banco". Para Jobs, los vaqueros eran apropiados para la oficina, pero no para ir al banco. ¿Qué lección podemos extraer nosotros, simples mortales? Un antiguo héroe de guerra, el ranger del ejército de los EEUU Matt Eversmann, me dio el mejor consejo de armario que he escuchado nunca. Eversmann lideró las tropas en la feroz batalla de Mogadisco, Somalia, en Octubre de 1993. Esa batalla fue la que dio origen a la película Black Hawk Derribado. Conocí a Eversmann en una conferencia de negocios y le pregunté si podía darme un consejo sobre liderazgo que pudiera compartir con mis lectores. Eversmann me dijo que los grandes líderes visten un poco mejor que los demás. Cuando uno de estos líderes conoce a un subordinado por primera vez, sus zapatos brillan más, sus blancos son más blancos, y sus pantalones están mejor planchados.
Nunca olvidé ese consejo. Posteriormente entrevisté a George Zimmer, el fundador de la cadena de ropa para hombre Men's Wearhouse. Zimmer coincidió con Eversmann añadiendo, "de acuerdo a la cultura". Tiene sentido: no vas a aparecer en el picnic de la compañía con el mismo atuendo que utilizarías en la oficina. Además, distintas compañías tienen distintas culturas. Apple es rebelde, creativa, y comprometida a "pensar diferente". Es correcto para un empleado de Apple vestir de una forma más informal que para un ejecutivo de Wall Street.
Una vez inventes un producto que cambie el mundo, podremos hablar de vestir como quieras. Mientras tanto, aquí tienes el mejor consejo de armario que nunca escucharás: viste siempre un poco mejor que cualquier otro, adecuado a la cultura.
Traducción libre de The Presentation Secrets of Steve Jobs por Carmine Gallo.